miércoles, 30 de diciembre de 2009
La picazón puede ser psicológicamente estresante
Estudios previos habían asociado varios trastornos cutáneos, como el acné grave, la psoriasis y el eccema, con un aumento del riesgo de desarrollar depresión, ansiedad y estrés.
Pero se desconoce si la picazón crónica, que es un síntoma frecuente de varias enfermedades de la piel, puede causar estrés.
El nuevo estudio, sobre más de 2.200 japoneses mayores de 18 años, reveló que el 3 por ciento se quejaba de picazón cutánea crónica o prurito. Y, a mayor gravedad del problema, más probabilidad de obtener un resultado alto en una escala de estrés psicológico.
Los resultados sugieren que el síntoma, y no el trastorno, puede tener efectos emocionales, según publicó en Archives of Dermatology el equipo de Yosuke Yamamoto, de la Universidad de Kioto, en Japón.
El estudio incluyó a 2.224 adultos japoneses que usaron un diario y respondieron un cuestionario estandarizado (Escala de Estrés Percibido), que mide, por ejemplo, cuán "nerviosa" o "estresada" se sintió una persona el mes anterior.
Los participantes registraron en sus diarios la aparición y la gravedad de varios síntomas, incluida la picazón.
El equipo halló que los participantes con picazón en la piel tenían una calificación promedio mayor que el resto en la escala de estrés. Y a síntomas más frecuentes, puntajes mayores.
La relación entre la picazón y el estrés se observó en los participantes con más de dos problemas de salud. Esto, según el equipo, sugiere que la picazón tiene efectos psicológicos independientes de otras enfermedades.
Varias condiciones cutáneas, incluido el eccema, la urticaria y la psoriasis, se caracterizan por una picazón intensa. El estudio sugiere que la falta de control de los síntomas sería una fuente de problemas psicológicos y físicos.
El equipo señala que el cuestionario utilizado no diagnostica la depresión clínica u otros trastornos mentales. Pero que los resultados sí son indicadores de estrés psicológico.
A la vez, el estrés crónico altera los sistemas inmunológico, hormonal y cardiovascular, lo que puede afectar la salud a largo plazo. (fuente: Archives of Dermatology, diciembre del 2009 / Reuters Health)
martes, 6 de octubre de 2009
El papel de la nariz en la belleza, según la cultura
sábado, 7 de junio de 2008
Extracto de té verde sería útil para tratar verrugas genitales
Las catequinas del té verde ejercen múltiples actividades biológicas, incluida una actividad antiviral y antioxidante potente", manifestó el equipo del doctor Silvio Tatti, quien trabaja en el Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires, en Argentina.
Los resultados de la investigación fueron publicados en la revista Obstetrics and Gynecology.
Dado que las verrugas genitales y anales son causadas por el virus del papiloma humano (VPH) y que escasean los tratamientos efectivos y bien tolerados, existe interés en el tratamiento con pomadas en base a catequinas.
En su estudio, Tatti y sus colegas asignaron al azar a 502 adultos con entre dos y 30 verrugas para que se colocaran el ungüento activo o una pomada placebo por hasta 16 semanas o hasta que desaparecieran las verrugas.
Entre los pacientes tratados con las catequinas, las verrugas desaparecieron completamente en aproximadamente un 57 por ciento de los pacientes, comparado con el 34 por ciento de los individuos del grupo de control, lo que se consideró una diferencia significativa.
En tres cuartos de los pacientes tratados con la terapia activa se observaron tasas de curación de al menos el 50 por ciento, frente a un 51 por ciento de los que se aplicaron la pomada placebo.
La mayoría de los efectos colaterales informados entre los pacientes tratados con el ungüento con catequinas fueron reacciones leves a moderadas en la piel y en las zonas de aplicación de la crema.
Los resultados respaldan el uso del ungüento con catequinas para el tratamiento de las verrugas externas, concluyeron Tatti y sus colegas.
La pomada analizada, comercializada como Veregen, está aprobada para el tratamiento tópico de las verrugas genitales y perianales en las personas saludables de 18 años o más. / Reuters
FUENTE: Obstetrics and Gynecology, junio del 2008